La Comisión de la UE autorizó ayer martes el cultivo de la variedad de patata transgénica 'Amflora', utilizada para obtener almidón y productos industriales. Desde 1998 no se registraban autorizaciones para organismos genéticamente modificados (OGM). Bruselas cede de este modo a la presión de las empresas agrarias en opinión de algunos comentaristas europeos, mientras que otros celebran el inicio de un camino hacia un futuro mejor.