El populista holandés de derecha Geert Wilders, político controvertido por su declarada islamofobia, ha ganado un gran número de electores en las elecciones municipales celebradas esta semana en el país. De repetir este éxito en las elecciones parlamentarias del próximo 9 de junio, el resultado desestabilizará a Holanda y obligará, en opinión de la prensa del continente, a que Europa se ocupe seriamente de Wilders.